Categories
mapear la muerte

Perspectivas desde la antropología de la muerte, el luto y la pérdida

“Los que estamos de luto no estamos solos. Pertenecemos a la compañía más grande del mundo: la compañía de quienes han conocido el sufrimiento.”

“Helen Keller”

La antropologia entiende la muerte como un proceso biológico y
social. Todas las sociedades construyen, según sus sistemas de valores y creencias, una interpretación cultural del fenómeno reflejándolo en la actividad ritual. Morir es un tránsito, un proceso de separación que afecta al individuo que parte y al grupo que pierde. La actividad ritual facilita ese tránsito a través de actos ceremoniales cuya función central es restablecer el orden social perturbado. Las ceremonias están presididas por una sucesión de actos que preparan el cadáver para su marcha definitiva aun cuando la eficacia del procedimiento reside en su contenido latente: controlar y apaciguar la angustia que produce el cadáver y la idea de la muerte. Pensar la muerte, la pérdida y el dolor desde los procesos antropológicos es, a su vez, pensar la manera en la que los espacios adquieren sentido y carácter desde lo que se perdió.

Referencias

Asesorias Virtuales [Nombre de usuario]. (9 oct. 2017). Antropología de la Muerte/ Mestría en tanatologia/Tlalpan/Sábado [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=1T9E_oaR2Ws

Bustos, M. L. C. (2007). La muerte en la cultura occidental: antropología de la muerte. Revista Colombiana de psiquiatría36(2), 332-339.

FiloLab UTPL [Nombre de usuario]. (17 nov. 2018). Antropología — El dolor y la muerte[Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=rZvxXriVhlY

Ministerio de Cultura Cusco [Nombre de usuario]. (16 may. 2016). ANTROPOLOGIA DE LA MUERTE [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=jtfLGs9ldHE

Categories
mapear la muerte

Conferencias sobre “Thick Mapping”

Todd Presner: “Thick Mapping in the Digital Humanities: From Berlin to Los Angeles and Beyond.”
Thick Mapping Video MCJ
Lesson 22 – Thickness Maps

El mapeo denso es una idea derivada de la idea de Geertz de descripción densa (Presner et al. 2014, 11). Es un método para hacer etnografía, una descripción extensa sobre el contexto y el significado cultural, un camino hacia la comprensión

El mapeo grueso es los procesos de recopilación, agregación y visualización de cada vez más capas de datos geográficos o específicos de un lugar para encarnar dinámicas temporales e históricas a través de una multiplicidad de narrativas, fuentes e incluso prácticas de representación en capas.

Referencias

Duke Center for Jewish Studies [Nombre de usuario]. (21 feb. 2012). Todd Presner: “Thick Mapping in the Digital Humanities: From Berlin to Los Angeles and Beyond.” [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=qtGdfiwrJSQ

IRIS Earthquake Science [Nombre de usuario]. (12 sept. 2017). IRIS Earthquake Science [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=YDWYX0UM8-M

Joyce Ip [Nombre de usuario]. (21 feb. 2012). Thick Mapping Video MCJ [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=b0k1pIk3TlU

Presner, T. (2014). Digital Humanities 2.0: a report on knowledge.

Categories
mapear la muerte

Ensayo sobre Mapeo Denso

“La única utilidad de un mapa depende de la similitud entre el mundo real y el mapa.”

Alfred Korzybski

Reseña crítica de HyperCities: Thick Mapping in the Digital Humanities

El libro HyperCities: Thick Mapping in the Digital Humanities (2014) acopla métodos de rastreo geográfico aplicado a humanidades digitales para crear representaciones y seguimiento de lugares, lo denominado por los autores como Thick Mapping. Este texto fue escrito por: Todd Presner, presidente del Programa de Humanidades Digitales de UCLA; David Shepard, programador académico principal del Centro de Humanidades Digitales; y Yoh Kawano, coordinador de SIG del campus del Instituto de Investigación y Educación (HyperCities, 2013).

La siguiente reseña busca realizar una exploración crítica al programa de HyperCities desde una evaluación de su estructura argumentativa. Sostengo, como afirmación principal, que el proyecto de Presner, Shepard y Kawano es un texto hibrido académico-aplicado con un debate geográfico de apertura sobre la posición de los humanistas en estudios digitales. Para soportar esta tesis, mi hilo argumentativo se conforma de los siguientes segmentos: 1. Un resumen del escrito desde las partes que lo conforman; luego, 2. Un seguimiento al método de escritura de HyperCities para constituir una polivocalidad (una narrativa de distintas voces); después, 3. Me centraré en las discordancias de la estructura argumentativa del libro. Por último, 4. Concluiré con las aperturas que HyperCities le ofrece al campo de las humanidades digitales.

Cabe afirmar que HyperCities se divide en cinco secciones: en la primera parte se encuentra una introducción al Thick Mapping o Mapeo Denso. En este preámbulo, llamado como “Lexicon”, los autores dan cuenta de nociones básicas sobre los estudios de HyperCities y el mapeo como técnica útil para las humanidades digitales. Las HyperCities comprenden el prefijo “hyper” que se vincula con la “no-linealidad” de los procesos comunicativos en las ciudades:

“Hyper” adds to, extends, and proliferates: many texts and media, many extensions to and contestations of the historical record, and an infinitely open field of possibilities for participation. A HyperCity is a real city overlaid with thick information networks that not only catalyze the present but also go back in time to document the past and go forward to project future possibilities.  (Presner, Shepard, y Kawano 6)

            Ahora bien, la descripción del Mapeo Denso utilizada por los autores no se comprende como la sola representación física de un entorno. Por el contrario, – como la emplearía el antropólogo estadounidense Clifford Geertz – la descripción densa del mapeo abarca el seguimiento de una serie de ideas, realidades y sucesos con significado en un espacio particular (Presner, Shepard, y Kawano 24). 

Entre tanto, la segunda parte del libro (el cuerpo) se compone de tres capítulos que abarcan una descripción de las HyperCities y su entrecruzamiento con cartografías digitales. En el primer capítulo, los autores hablan del proyecto digital de cartografía sobre Berlín realizado por el laboratorio de humanidades de Stanford. Esta investigación inició en el 2000 y en el 2013 desembocó en la creación de la API HyperCities, que son datos consultados por los usuarios, ya sea en Google Maps o Google Earth (Presner, Shepard, y Kawano 22-65). El segundo capítulo se centra en las bases epistemológicas de Google Earth, puesto que las exploraciones de las HyperCities parten de las funciones SIG de Google. En este capítulo, los autores exploran las dinámicas militares que dieron origen a este tipo de tecnologías. Asimismo, se habla de los cruces entre los instrumentos de la interfaz de Google y las metodologías geográficas nacidas en las ciencias sociales. Por ejemplo, el mapeo de cuadricula elíptica, las raíces en estudios cartográficos, la georreferenciación, etc. (Presner, Shepard, y Kawano 84-127). Finalmente, en el tercer capítulo, se realiza un rastreo del uso de las técnicas de HyperCities con redes sociales. Concretamente, se enfocan en un seguimiento de Tweets comprendidos en el periodo de la primavera árabe del 2011 en Egipto, que tuvo impactos importantes en la zona de África del Norte (Presner, Shepard, y Kawano 140-183).

La cuarta parte del libro está entrecruzada con los capítulos del contenido, las llamadas Windows o Ventanas. Las Ventanas son contribuciones de otros autores que fueron diseñadas en el ámbito de las HyperCities. Por medio de cuatro casos Ethington, Blockstein, Favro y Eskandar – respectivos escritores de cada Windows – concretan la figura del Thick Mapping de HyperCities “The book also features contributions written and designed by project leaders that open up as “windows” onto the HyperCities idea and digital cultural mapping more generally” (Presner, Shepard, y Kawano 10). Las cuatro Ventanas son: I. Un Ghost Map[1] del centro de los Ángeles; II. La historia geográfica narrada a partir de las vivencias de los residentes de Filipinotown, un antiguo vecindario de los Ángeles; III. La exploración del Foro Romano en una reconstrucción 3D del mundo clásico y, por último, IV. Un seguimiento geoespacial de las protestas en redes sociales de Teherán por las elecciones del 2009. Estas cuatro Ventanas tienen como fin mostrar la aplicabilidad del Mapeo Denso en el ámbito de las humanidades digitales.

Para terminar este resumen, en la quinta parte del texto, Kawano constituye una Galería donde registra los restos de radiación en Fukushima. El objetivo del rastreo en esta zona es darle accesibilidad al gobierno de Japón (y sus homólogos locales) a información geográfica precisa. De tal forma, los encargados políticos podrían proteger de manera más efectiva a la población de Fukushima (Presner, Shepard, y Kawano 184-203).

HyperCities no debería considerarse como un libro ‘académico’ de cartografías. El escrito se basa en un proyecto digital ‘aplicado’ que amplía la participación de lectores e investigadores. Por ello, es un texto híbrido académico-aplicado que emplea la partición de voces de los autores como método de escritura principal. Presner se centra en las bases epistemológicas de Google Earth; Shepard se adentra en las condiciones técnicas y filosóficas en la construcción del código de HyperCities; y Kawano estructura una Galería de imágenes que expone la practicidad del proyecto. El libro juega con el diseño de sus distintas partes, usa aforismos que facilitan la lectura y eliminan la imagen de una “voz única”.               

No obstante, esta condición polivocal es, asimismo, una debilidad del hilo argumentativo. En ocasiones, las distintas perspectivas chocan a la hora de observar sus marcos teórico-conceptuales. Shepard sostiene una posición científica sobre las condiciones de verdad ante la utilidad de la localización cartográfica (2014, 115). Por el contrario, Presner se mantiene en una condición escéptica ante la representación científica desde el posestructuralismo de Deleuze, Benjamin, Derrida y Foucault (2014, 96).

Una de las críticas propuestas por la lectura de Paul Jaskot ante la oferta teórico-metodológico de HyperCities se vincula con la poca presencia de la amplitud de las humanidades digitales ante la polivocalidad de los autores “(…) They project a utopian pluralism that corresponds neither to the actual use of maps nor the broader advance of digital humanities” (2015). El ejemplo que presenta Jaskot para sostener su punto es la discordancia entre Presner y Shepard sobre el origen de Google Earth – para el primero se vincula con la “guerra” (2014, 94), para el segundo con la “vigilancia local” (2014, 102) –. A decir verdad, no considero que ello limite las prácticas reales en manejo de mapas o en el avance de las humanidades digitales. Esto, porque no creo que sea posible agrupar la polivocalidad en un discurso del todo concordante. No obstante, tal característica no puede ser excusa para justificar la contradicción argumentativa.     

Ahora bien, a manera de conclusión, me gustaría realizar un balance de los caminos que el proyecto de HyperCities abre ante la investigación en humanidades digitales. En primer lugar, los mapeos digitales de las llamadas Windows y la Galería del final contribuyen al análisis crítico de eventos espaciales. El debate en la condición del mapeo da luces sobre metodologías de observación que permiten cruzar objetos digitales, como las herramientas de SIG, e instrumentos de las ciencias humanas, como el análisis de redes y la cartografía social. En segundo lugar, la condición de “Thick” dentro del “Mapping” ofrece un enfoque más complejo al solo rastreo de fenómenos territoriales. Es en la condición de “descripción densa”, donde el seguimiento geográfico se vuelve polivocal: permite un cruce de diversas narrativas, experiencias, percepciones y eventos de un sitio. También es cierto que uno de los puntos débiles de la polivocalidad es su discordancia argumentativa. Ante esto, cabe preguntarse, ¿cómo darle coherencia al argumento de una investigación según las técnicas de Thick Mapping sin perder su condición de polivocalidad?

Referencias

Presner T., Shepard D., y Kawano Y. HyperCities: Thick Mapping in the Digital Humanities Cambridge Harvard University Press, 2014. Impreso.

Joskot P. Review. Todd Presner, David Shepard and Yoh Kawano, HyperCities: Thick Mapping in the Digital Humanities. Caa.reviews, 2015: DOI:     http://www.caareviews.org/reviews/2537#.X4Ta32gzbIU

HyperCities, “Biografías de autores”, 2013. DOI: http://www.hypercities.com/?page_id=175


[1] Los mapas de fantasmas son composiciones hechas a mano de cartografía analógica de archivo y capas digitales SIG basadas en vectores. Están diseñadas visualmente para revelar el tiempo, el cambio, los eventos y el movimiento a través de los lenguajes simbólicos del color, la forma, la iconografía y la anotación textual (Presner, Shepard, y Kawano 71).

Categories
pensar el Magdalena

Conferencias BanRep sobre el río Magdalena, su vida, su historia y su violencia

El río: territorios posibles
Historias del Río Magdalena
Museo del río Magdalena
Hablemos del Rio

Hablemos del Río es un espacio de reflexión y participación virtual.

Durante todos los lunes de octubre del 2020, en las redes sociales de Banrepcultural, se lleva a cabo un ciclo de conferencias para reflexionar, participar y lograr una mayor conexión con los ríos, este lugar de encuentro virtual denominado Hablemos del Río, hace parte del proyecto del Banco de la Republica El Río: Territorios posibles.

Referencias

Banrepcultural [Nombre de usuario]. (3 mar. 2020). Conferencia | El río: territorios posibles [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=VJvVlKuBGRg

Banrepcultural [Nombre de usuario]. (10 jul. 2020).  [Archivo de video]. Conferencia | Conservación y preservación: Historias del Río Magdalena. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=G_nq3BKsk4c

Banrepcultural [Nombre de usuario]. (31 ene. 2019).  [Archivo de video]. #HablemosDelRío con Juan Dario Restrepo | La geografía de los ríos. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=xGUYU3yR_y8

Banrepcultural (2020) HABLEMOS DEL RÍO ES EL NUEVO ESPACIO DE REFLEXIÓN Y PARTICIPACIÓN VIRTUAL DOI: https://www.banrepcultural.org/noticias/hablemos-del-rio-es-un-nuevo-nuevo-espacio-de-reflexion-y-participacion-virtual

Categories
pensar el Magdalena

Los abrazos del río, una película sobre la muerte en el Magdalena

«Conversatorio sobre la película Los abrazos del río». Martes 19 de mayo

Los abrazos del río tiene, en principio, un tono simpático y superficial, pero poco a poco los horrores del pasado reciente (léase el conflicto armado, la violencia política, los abusos de los paramilitares) van ganando espacio en detrimento de las queribles anécdotas del quehacer cotidiano de estos campesinos y pescadores.

En sus primeros momentos, Los abrazos del río puede confundirse con un documental de observación acerca del río Magdalena, en Colombia. Pero a medida que pasan los minutos, las imágenes y los relatos van ganando en presencia y se advierte cuánto más que eso es la película de Rincón Gille, porque el río se descubre como ese flujo que une localidades, pero sobre todo historias, humanas y violentas.

Referencias

Facultad de Artes – UN [Nombre de usuario]. (6 jun. 2020). Miradas documentales nacionales: Los abrazos del río de Nicolas Rincón Guille [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=vcM63RQJs7s

Rincón Gille, (2017) Los abrazos del río, DOI: https://www.retinalatina.org/los-abrazos-del-rio-de-nicolas-rincon-gille/

Categories
pensar el Magdalena

Ensayo “Río Magdalena: Vertiente de Vida y Muerte”

“Varias voces se escuchan en sus orillas y trayectorias, propios y visitantes, desde Bocas de Ceniza hasta el páramo de las Papas”

Peñaloza Acosta

Enkelé Voces y Tambores (2019). Canta tu penas Río Magdalena.

Wade Davis, científico y explorador de nacionalidad colombocanadiense, aseguró en su libro El río que Colombia es ecológica y geográficamente el país más variado en la Tierra. Y sí, pocos países en el mundo corren con la fortuna de ser atravesada de arriba a abajo por corrientes de agua como el Magdalena, el Cauca o el Caquetá, que se desprenden por las montañas, que bañan y brotan de verde nuestro pedazo de cordillera. 

Los diferentes cuerpos de agua en el país cumplen funciones vitales para mantener la biodiversidad y aportar servicios ecosistémicos que benefician a colombianas y colombianos en el territorio. Controlan las inundaciones, sirven de transporte y sustento de alimentos que dependen de ellos y tienen funciones de adaptación al cambio climático. Y para los humanos, pues sustentan la vida de millones de personas que beben agua, que viven cerca a un río para alimentarse e incluso se vuelve materia prima de la industria energética y la agricultura. 

La relación entre humanos, el agua y las especies que habitan en ella ha sido de vida y  ha sido marcada por la muerte. Durante siglos, los grandes caudales que conforman nuestro territorio han sido ruta y refugio de comunidades como los Ticuna que encuentran en ellas un lugar sagrado, hogar, alimento, compañía y transporte. Para muchos, los ríos son más que  seres vivos, hermanos, madres y la conexión con el agua se ha dado de forma íntima, a tal punto en que humano y agua recrean un lenguaje propio en el que ambos logran entender sus ritmos, cadencias y silencios en mutuo beneficio. 

La muerte ha sido el lado B de esa relación, la otra parte que completa el paisaje. Alfredo Molano afirmó en una entrevista que las guerras civiles del siglo XIX se habían dado realmente por territorios y esos territorios estaban vinculados a las dificultades de las comunicaciones. Las únicas vías de comunicación eran los ríos. ¿Cómo se ha dado esa triada humanos- guerra- ríos? ¿Qué estrategias han construido las comunidades para resarcir esos daños culturales y medioambientales?

Con la violencia política -que se ha intensificado en los últimos 60 años pero que existe desde la colonización- los ríos han sufrido daños en sus aguas, su flora, su fauna y sus pobladores. Hablar sobre las consecuencias que deja un conflicto armado interno en un territorio implica reconocer a las comunidades como víctimas y a los ríos como lugares por los que la muerte ha transitado, que los vuelve objeto de disputa y control.

El Museo de Memoria de Colombia es un museo dedicado a la reparación simbólica de millones de víctimas del conflicto armado. Su creación se da como una de las medidas que otorgó el Estado al Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) a partir de la Ley 1448 de Víctimas del 2011. El Museo busca contar cómo han ocurrido los hechos de violencia y resiliencia en el país. 

Luego de escuchar atentamente a las comunidades, mediante la investigación rigurosa y la construcción colaborativa, como también la  recopilación de información y testimonios, se reconoció que el agua en sus diversas formas, ríos, ciénagas y afluentes han sufrido daños e impactos diferenciales a causa del conflicto armado. Proceso que ha sucedido en todo el país pero para objeto de la investigación se ha centrado en el Río Atrato, Buenaventura – Valle del Cauca, el Magdalena Medio y en algunas ciénagas de la costa caribe colombiana. 

El daño, control y la reivindicación del río Magdalena 

Desde su nacimiento en el macizo colombiano, a 3.350 metros sobre el nivel del mar, hasta su desembocadura en Bocas de Ceniza por el Mar Caribe, el río Magdalena es considerado una de las venas fluviales más importantes del país. Sin embargo, su historia ha sido atravesada por cambios drásticos en su paisaje a causa de la guerra. 

Los indígenas del Alto Magdalena le llamarían río Guaca-hayo o Río de las Tumbas, por la cantidad de yacimientos funerarios que se han encontrado en sus alrededores. Desde tiempos inmemorables se tienen registros del Magdalena como cuerpo vivo por el que han transitado miles de cuerpos, circunstancias que marcan un antes y un después en la relación que se crea entre la naturaleza y las comunidades.

Campesinos y pescadores de lugares como Gamarra, Cesar, han visto cómo muertos o partes de sus cuerpos quedaban enredados en sus atarrayas y chinchorros. Sus aguas han sido manchadas con la desaparición forzada de personas, ese crimen que hoy por hoy, en Colombia, tiene un dígito más elevado que si sumáramos las víctimas de las dictaduras latinoamericanas. 

Según cifras del Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, existen registros de más de 83.400 víctimas de desaparición forzada entre 1958 y 2017. De los municipios que conforman la ribera del río Magdalena, la cifra reporta un total de 9.666 personas desaparecidas, de las cuales 4.477 casos tienen como presunto responsable a grupos paramilitares, que trbajan solos o en alianzas con otros grupos.

¿Cuántas de estas personas fueron arrojadas a un río? 5.907 personas  contabilizadas en cinco ríos del país (Magdalena, Cauca, Putumayo, Atrato, Sinú y San Jorge), entendiendo que el reconocimiento de este hecho es aún más complejo de identificar, ya que los cuerpos se descomponen más rápido o pueden quedar enterrados en sus profundidades.

Este tipo de violencia le ha dejado al río tal y como afirman sus pobladores un envenenamiento, es decir un daño moral o “simbólico”, en el que ya no es visto únicamente como un espacio de vida, también como un vehículo de muerte. “El río moralmente tiene una contaminación, porque es que a él eso no se lo van a poder quitar jamás, eso no es posible. ¿Cómo se limpia un río de su historia? ¿Cómo se le quita al río eso con lo que cargó en determinado tiempo?”, relató un habitante del Sur de Bolívar. 

Por los ríos se mueve la cultura y la economía de una región, son necesarios para la seguridad alimentaria de las comunidades. También es el espacio para la movilidad de bienes y personas. Perder un familiar o ver bajar cuerpos por los ríos causa una ruptura identitaria, un desapego emocional y cultural, que afecta el cuidado y conservación del bien natural acuífero y de quienes dependen de él para vivir.

El Magdalena Medio es una de las zonas más ricas y explotables del país debido a la presencia de bienes naturales y minerales, principalmente el petróleo, y en buena medida el oro. La preservación y el cuidado de estos recursos se encuentra en una constante tensión por el control de estos y la disputa por el territorio por parte de los diferentes actores legales e ilegales.

Controlar el río, su cauce, quién lo transita y lo que se mueve dentro de él ha sido una de las tácticas usadas por los actores armados en el marco del conflicto. Cuando se apropian de sus orillas y restringen su uso por medio de retenes se vulnera el derecho al bienestar y al goce del mismo. Porque ya no se puede pescar cuando se debe, si no cuando  los dejan, igual resulta peligroso transitar a diario por el río, porque algún actor armado ilegal puede hacer un reten y depende de ellos y sus conjeturas sobre quién es el poblador si vive o no.   

Otro de los daños materiales y ambientales que ha afectado a los ríos y aguas es la voladura de oleoductos como forma de victimización. Es una práctica que los actores armados ejecutan contra empresas multinacionales o nacionales como Ecopetrol. Se reconoce a las guerrillas con un 92% de presunta responsabilidad. Según el mismo Observatorio del CNMH se han presentado 1.389 hechos de daño a bien civil entre el periodo de 1990 al 2017. El daño ocasionado por esta práctica no se ha podido medir en su totalidad, pero vincula a todos aquellos que giran entorno a las fuentes hídricas.  

En cuanto a su efecto en el medio ambiente, la toxicidad de estos derrames en los cuerpos de agua se manifiesta porque componentes como los hidrocarburos aromáticos policíclicos y mezclas de bencenos y toluenos son carcinogénicos, provocan defectos congénitos y pueden tener efectos negativos en la sangre. Además, muchos de estos compuestos tienen un efecto de biomagnificación, es decir que con cada paso en la cadena trófica, la concentración se hace mayor en los organismos que están el el tope. Sin mencionar los años o décadas que le puede tomar a un ecosistema regenerarse. 

Muchos de los procesos de organización social en las comunidades ribereñas se articulan desde el río. No permitir el tránsito y la articulación de las personas desde el río es otra de las prácticas violentas reconocidas. Su ejecución fragmenta la organización, y  es un daño político para miles de ciudadanos. 

Sin embargo, las comunidades son resilientes y han sabido afrontar con dignidad los cambios que ha traído la guerra. Varios trabajos organizativos, impulsados por ellos mismos en compañía de varias ONG, instituciones del Estado y programas sociales de la iglesia católica, ocurren desde hace décadas. 

En el Magdalena Medio, por ejemplo, se creó el Festival del Río Grande de la Magdalena, que en 1992 celebró su primera versión y que luego se repitió en 1994 y en 2008 en medio del conflicto armado. En 2017, la Corporación Sembrar y la Federación de Agromineros del Sur de Bolívar (FEDEAGROMISBOL) lideraron otra versión con el apoyo del CNMH. 

El Festival se construye en el marco de la defensa de la vida, el territorio y la resistencia de las comunidades del Magdalena Medio. Busca visibilizar la situación humanitaria de la región y elevar los niveles organizativos y de movilización de las comunidades, para fortalecer la integración y movimiento social regional. “El río nos llama, vamos a su encuentro, arranquémoselo a la muerte, recuperémoslo para la vida”, dice uno de sus lemas. 

Otras organizaciones sociales están planteando nuevas formas de relacionamiento con el río, como un bien común donde su preservación y cuidado nos compromete a todos. María Benítez, una líder de Gamarra, departamento de Cesar, hace cartografías del antes y después de las zonas inundables de la mano de las organizaciones pesqueras de la zona, así señala qué factores han afectado a estos ecosistemas y busca respuestas ante las autoridades que permitan su conservación. 

Reivindicar la vida de personas víctimas de desaparición también ha sido un papel de las organizaciones de la zona. El Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio y el Observatorio de Paz Integral junto con la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos ASFADDES Magdalena Medio, el Movimiento de Crímenes de Estado MOVICE Magdalena Medio y el Comité de Familiares de la Masacre del 16 de Mayo en Barrancabermeja realizan desde hace ocho años entrevistas semiestructuradas con pasantes de varias universidades. En ellas elaboran relatos biográficos sobre personas que fueron víctimas indirectas del delito de desaparición forzada en el Magdalena Medio. Con este proyecto buscan construir una serie de publicaciones para el territorio, pese a la falta de financiación.

Nuestros ríos y ciénagas no han corrido con suerte en medio del conflicto armado. Menos la gente que convive con ellos. Muertos, petróleo, desechos orgánicos, basura, todo eso va a dar a las corrientes de ríos como el Magdalena. ¿Por qué les hemos dado la espalda? Su envenenamiento ha generado cambios radicales en la forma en que se relacionan las comunidades, pues crean daños culturales y medioambientales. Pese a que para las personas el agua es y simboliza vida, todas estas razones cambian su significado y uso para convertirlos en fosa, cementerio o camposanto. 

Controlar la movilidad por el río también ha fragmentado lazos comunitarios, familiares y de organización social. Perder la movilidad, el acceso a alimentos, prohibir el goce de sus aguas y su biodiversidad también son formas de violencia. Sin embargo, a pesar de todo el daño causado, existen organizaciones que se mantienen de pie defendiendo el río, que reivindican su derecho a la vida y al agua como espacio de desarrollo vital para todas las generaciones.

Referencias

Bindu, C.A. & Mohamed, Abdul. (2016). Water Bodies as a Catalyst to Growth and Development- The Case of Kodungallur Town, Kerala. Procedia Technology. 24. 1790-1800. 10.1016/j.protcy.2016.05.222. 

Enkelé Voces y Tambores (2019). Canta tu penas Río Magdalena. DOI: https://www.youtube.com/watch?v=EGqb41SPdAg

Varjani, S. J. (2017). Bioresource Technology Microbial degradation of petroleum hydrocarbons. Bioresource Technology, 223, 277–286. https://doi.org/10.1016/j.biortech.2016.10.037

Categories
pensar el Magdalena Sin categoría

Testimonios de pérdida tomados por rutas del conflicto

“No entiendo cómo pueden tirar a un ser humano al río, como si el río fuera culpable. ¿Tendrá sentido la vida? A veces quisiera morirme”.

Carmen Hernández

RUTH PERTUZ-PUERTO WILCHES.
ERNESTINA GUTIÉRREZ-SAN PABLO, BÓLIVAR
ALEYDA URIBE-PUERTO DEL RÍO

Referencias

Rutas del conflicto [Nombre de usuario]. (7 de mayo del 2018). MEMORIAPUERTOWRUTH1 [Archivo de video]. Recuperado de https://vimeo.com/268510576

Rutas del conflicto [Nombre de usuario]. (14 de mayo del 2018). Ernestina Gutiérrez [Archivo de video]. Recuperado de https://vimeo.com/269705639

Rutas del conflicto [Nombre de usuario]. (8 de mayo del 2018). MEMORIA1 [Archivo de video]. Recuperado de https://vimeo.com/268613482

Categories
construcción del proyecto

Conceptos principales

.

Dentro del trabajo se comprende la pérdida desde la muerte y el luto. No se trata solo de comprender historias de vidas, sin de seguirlas geográficamente.

El espacio, como producto social, tiene gran importancia en el proyecto. Es desde la comprensión y la apropiación con el río que el Magdalena adquiere significado.

.

.

El papel de lo digital dentro del proyecto investigativo no es solo la presentación. Lo digital es el hilo narrativo con el que se podrá exponer la investigación .

Categories
construcción del proyecto

Metodología

METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓNMETODOLOGÍA DE CREACIÓN DIGITAL
Aspecto generalLa metodología de investigación parte de condiciones de interdisciplinariedad. Es decir, me interesa explorar técnicas de recolección e interpretación de datos en niveles interdisciplinares entre Antropología, Historia y Geografía. La idea no es tomar un montón de herramienta fragmentadas, sino trabajar desde una perspectiva etnográfica sobre un mapeo basado, principalmente, en datos cualitativos (las técnicas se interconectarán en este plan de trabajo).A nivel de creación digital, no sé si sea conveniente casarme con herramientas específicas. De hecho, mi idea es primero constituir un discurso narrativo y de diseño que pueda articular una serie de herramientas digitales para un producto digital. Si bien, la idea sería crear un portal web que recoja tanto el mapeo, como la interpretación de los datos y los testimonios, no tengo total lucidez sobre este aspecto.
Técnicas1. Entrevista semi-estructurada: entrevistas basadas en la construcción y apropiación del espacio desde la muerte, la pérdida y el luto
2. Relatos de vida: estos relatos se articulan con las entrevistas realizadas a habitantes (o personas que habitaron) el río magdalena.
3. cartografía comparada física y social: Las cartografías parten de la información física del lugar, pero se narran y se construyen desde cartografías constituidas en el marco de algunas entrevistas semi-estructuradas (esta técnica no se aleja de los relatos de vida, son un complemento de los mismos).
4. Análisis y categorización de prensa: La idea es emplear artículos de periódicos nacionales y locales que ofrezcan información geográfica relevante para complementar la construcción de un mapeo interactivo.
5. Descripción basada en datos densos: La interpretación antropológica se basa en la constitución de una narrativa etnográfica que articule los datos de las entrevistas, el archivo construido desde las notas de prensa y el mapeo general.
6. Codificación, análisis segmentación de los discursos: las entrevistas de las que parten los relatos de vida y las cartografías no serán expuestas en bruto. La idea es manejar pocas entrevistas, pero muy bien filtradas desde las categorías de análisis 1. “construcción y apropiación del espacio”, 2. “experiencias de pérdida, muerte y luto”
1. Html5 y Css6: El manejo de estos lenguajes de marcado podrían ayudarme a constituir un “mapeo interactivo”.
2. Java: Con java puedo constituir animaciones que articulen la información con la narrativa digital.
3. línea de adobe (animation e illustrator): Estas pueden ser la base del diseño del portal web.
4. gephi: Desde un análisis de redes podría constituir el mapeo basado en las descripciones densas.
5. WordPress: Es un soporte que sirve como insumo sobre la creación de este proyecto.
6. Google Maps y Google Earth: Desde estas dos herramientas podrías constituir la información de la hidrografía del Magdalena.
limitaciónI. Todavía no he contactado con las personas que entrevistaré.
II. Las acotaciones de espacio no son muy claras. No sé si manejar todo el río o partes específicas.
III. No conozco la prensa local de las áreas que circunden el río. Este semestre debo tener claro ese punto.
I. No manejo la varias de las herramientas mencionadas
II. No tengo clara la línea narrativa que debería articular la experiencia virtual
III. No he pensado en los dispositivos en los que se verá el proyecto
oportunidadMe gustaría hallar financiación para llevar la extracción de datos a un nivel más profundo.Este puede ser un trabajo que contribuya desde lo digital a la manera como la antropología ha pensado lo espacial.
aprendizajeA decir verdad, es mi primer trabajo investigativo basado en aspectos espaciales. Todavía estoy perfeccionando el esqueleto metodológico.Mi idea es dedicar los primeros dos semestres a hallar y comprender los objetos digitales que posibiliten mi exploración narrativa.
Categories
seguir las fuentes

Fuentes de investigación

 “Los datos no son información, la información no es conocimiento.”
Clifford Stoll

1. Fuentes primarias

Ahora bien, en materia de fuentes primarias, considero pertinente centrar mi trabajo en dos tipos de fuentes: Vivas y periodísticas. Aunque mi interés es centrarme en la condición de “testimonio”, rastrear los diversos testimonios que relacionan lugares y pérdida, la prensa puede darme mayor información sobre datos que podrían seguirse “mapearse” dentro del tema a tratar. Las fuentes vivas las dividido en dos tipos de testimonios por rastrear, la de habitantes de la zona (o personas que tuvieron experiencias de pérdida en el Magdalena) y personas que han trabajado la zona del Magdalena, pese a que no habitan (o habitaron) la zona.

2. ¿Dónde se encuentran las fuentes o cómo se producirán los contenidos del proyecto?

A nivel de prensa, pienso trabajar con artículos locales y nacionales sobre casos de desaparecidos o muertos encontrados en el río. A nivel de fuentes vivas, las personas aún están siendo contactadas. Sin embargo, tengo contacto con personas que trabajaron en el Centro de Memoria y pueden ayudarme en el contacto. No es tan importante seguir testimonios de personas que aun vivan en la zona, mi acotación de público se vincula más con la “experiencia de pérdida”.

3. Situación legal de los contenidos 

Creo que es claro que al trabajar con fuetes vivas es necesario trabajar con cautela sobre el manejo de la información. Por ello, el aspecto ético es fundamental en la recogida de datos. Así, deseo emplear técnicas que anonimizarían la información recogida según se presente el caso.