{"id":1,"date":"2021-02-20T00:23:15","date_gmt":"2021-02-20T00:23:15","guid":{"rendered":"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/?p=1"},"modified":"2021-05-20T23:10:44","modified_gmt":"2021-05-20T23:10:44","slug":"hola-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/2021\/02\/20\/hola-mundo\/","title":{"rendered":"Corpus Hippocraticum. Del vac\u00edo a la melancol\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>[\u2026] la mayor\u00eda de la gente, una vez que han o\u00eddo al primero que dio explicaciones sobre algo, no aguardan a los que luego comentan sobre el tema, sin advertir que es propio del mismo proceso intelectual reconocer lo dicho acertadamente y descubrir lo que a\u00fan no estaba enunciado.<\/p><cite>Hip\u00f3crates<em>, Sobre la dieta<\/em>, Libro I, 1.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Hip\u00f3crates (460 y 380 a.C.) fue coet\u00e1neo de Dem\u00f3crito de Abdera, de S\u00f3crates y del gran historiador Tuc\u00eddides. En el <em>corpus<\/em> hipocr\u00e1tico puede notarse la influencia de los presocr\u00e1ticos (como Alcme\u00f3n de Crotona [quien tambi\u00e9n fuera m\u00e9dico y tal vez el pionero en hablar sobre el cerebro como centro de los sentidos y de la influencia del clima sobre la constituci\u00f3n humana], Emp\u00e9docles de Agriento, Di\u00f3genes de Apolonia, Her\u00e1clito y Anax\u00e1goras) y de los sofistas. Esto es relevante en varios textos, como en <em>Sobre la dieta<\/em>, por ejemplo, donde el autor se aleja de los procedimientos emp\u00edricos de la t\u00e9cnica m\u00e9dica.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Para Hip\u00f3crates, el cuerpo humano es pensado como un largo recipiente, un espacio hueco, vac\u00edo, donde se instalan \u00f3rganos de todas las formas (<em>Sobre la medicina antigua<\/em>, 22), y por donde circulan fluidos a trav\u00e9s de conductos y venas, tales como la sangre, el aire vital (<em>pne\u00fbma<\/em>), el agua, la bilis (amarilla y negra) y la flema. Esto es interesante por cuanto la idea del vac\u00edo del cuerpo humano no solo se encuentra en lo que supondr\u00edamos el est\u00f3mago, sino tambi\u00e9n en los m\u00fasculos y en toda suerte de cavidades interiores:<\/span><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Porque cualquier miembro suelto, ya est\u00e9 recubierto por piel o por carne, est\u00e1 hueco. Y, cuando est\u00e1 sano, est\u00e1 lleno de aire; y, cuando est\u00e1 enfermo, de un l\u00edquido turbio. Desde luego tienen esa carne los brazos, la tienen los muslos, la tienen las piernas. Pero, adem\u00e1s, incluso en los sectores faltos de carne existen cavidades como \u00e9stas que se han indicado en los provistos de carne. As\u00ed el llamado &lt;&lt;t\u00f3rax&gt;&gt;, en el que est\u00e1 albergado el h\u00edgado, junto a la que est\u00e1n los pulmones; ninguna de estas partes hay que no est\u00e9 hueca, llena de muchos intersticios, a los que nada impide ser recipientes de muchas cosas, de las que algunas da\u00f1an algo a su poseedor y otras en cambio le son muy provechosas. <\/span><\/p><cite><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Hip\u00f3crates, <em>Sobre la ciencia m\u00e9dica<\/em>, 10<\/span><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Dead-Ringers-1988-David-Cronenberg.-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-146\" srcset=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Dead-Ringers-1988-David-Cronenberg.-1024x576.png 1024w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Dead-Ringers-1988-David-Cronenberg.-300x169.png 300w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Dead-Ringers-1988-David-Cronenberg.-768x432.png 768w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Dead-Ringers-1988-David-Cronenberg..png 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><span class=\"has-inline-color has-black-color\">[1988] Dead Ringers. David Cronenberg.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">La mezcla (<em>kr\u00e2sis<\/em>) de estos fluidos son los que permiten un equilibrio que se expresa en un cuerpo saludable. Muchas veces esto se explica a trav\u00e9s de la cocci\u00f3n de alimentos (<em>pepsis<\/em>). El m\u00e9dico deb\u00eda basarse en los estados y cambios de los cuerpos a trav\u00e9s de los sentidos, y basado en esto hac\u00eda el <em>pron\u00f3stico<\/em>. La raz\u00f3n del m\u00e9dico era central en estos procedimientos, pero la expresi\u00f3n f\u00edsica de las enfermedades era el eje de su pr\u00e1ctica. As\u00ed, por ejemplo, Anax\u00e1goras hab\u00eda escrito que: \u201cVislumbre de las cosas ocultas son las que se muestran.\u201d (frag. 21a) (<em>\u00f3psis ad\u00e9lon ta phain\u00f3mena<\/em>), y esto puede considerarse como un principio de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica de la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"608\" height=\"352\" src=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/03\/vlcsnap-2021-02-02-23h00m24s465.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-48\" srcset=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/03\/vlcsnap-2021-02-02-23h00m24s465.png 608w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/03\/vlcsnap-2021-02-02-23h00m24s465-300x174.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><figcaption><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Frankenstein Must Be\u00a0Destroyed, 1969. Terence Fisher. <\/span><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">La medicina basada en lo emp\u00edrico hizo de Hip\u00f3crates que no creyera en la que se dec\u00eda <em>enfermedad sagrada<\/em>, la epilepsia (conocida tambi\u00e9n como la enfermedad de Heracles, tal vez por la fuerza exagerada de los movimientos). As\u00ed tambi\u00e9n: \u201cLos que tienen terrores nocturnos, espantos y delirios, y dan saltos de la cama y se escapan fuera de sus casas, dicen que sufren ataques de H\u00e9cate y asaltos de los h\u00e9roes.\u201d (<em>Sobre la enfermedad sagrada<\/em>, 4). H\u00e9cate era la diosa de los terrores nocturnos, asociada a pr\u00e1cticas m\u00e1gicas y hechizos. Hip\u00f3crates est\u00e1 hablando de los brujos y embaucadores que explican los terrores nocturnos con la superstici\u00f3n, errados por no recurrir a una explicaci\u00f3n m\u00e9dica del asunto.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Lo \u00fanico cierto, escribe Hip\u00f3crates, es que el cerebro es el centro de los placeres y de la risa, pero tambi\u00e9n de las penas y amarguras; es a trav\u00e9s de \u00e9l que razonamos e intuimos; nos permite distinguir lo feo de lo bello, etc. Es, en definitiva, sede de las emociones (esto seguramente lo debe a Alcme\u00f3n) (<em>Sobre la enfermedad sagrada<\/em>, 17). Si algo afecta el cerebro, desde luego que el ser humano enloquecer\u00e1 y delirar\u00e1: \u201c[\u2026] y se nos presentan espantos y terrores, unos de noche y otros por el d\u00eda, e insomnios e inoportunos desvar\u00edos, preocupaciones inmotivadas y estados de ignorancia de las circunstancias reales y extra\u00f1ezas.\u201d (<em>Sobre la enfermedad sagrada<\/em>, 17). Contrario a esto, por ejemplo, Emp\u00e9docles hab\u00eda dicho que el centro del pensamiento no era el cerebro sino el coraz\u00f3n:<\/span><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>que se nutre de mares de la sangre que corre en opuestas direcciones. All\u00ed se asienta en mayor grado lo que los hombres suelen llamar entendimiento \u2014porque el entendimiento es en los hombres la sangre de en torno al coraz\u00f3n\u2014 <\/p><cite>(frag. 94)<\/cite><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Por lo general, las enfermedades se entend\u00edan, para Hip\u00f3crates, como excesos o vaciamientos de los humores: el ejercicio f\u00edsico era una dieta para vaciar, mientras las dietas de \u00a0alimentos llenaban, pero no solo \u00e9stos, pues factores como el clima (vientos, temperatura) afectaban los movimientos de los fluidos internos: \u201cSe derrama el flujo tambi\u00e9n a causa de un terror oscuro o si uno se asusta ante el grito de otro, o si en medio del llanto no es capaz de recobrar pronto el aliento, cosas que les ocurren a menudo a los ni\u00f1os.\u201d (<em>Sobre la enfermedad sagrada<\/em>, 13). De esta manera, en el equilibrio entre la vacuidad (<em>k\u00e9n\u014dsis<\/em>) y la pl\u00e9tora (<em>pl\u0113sm\u00f3n\u0113<\/em>) se encuentra la salud. El vaciamiento es la terapia frente al desorden de los humores (sangrados, ejercicios, v\u00f3mitos, purgantes); Hip\u00f3crates escribe: \u201cTodos los cuerpos de forma extra\u00f1a que aparecen en los sue\u00f1os y espantan al hombre indican una repleci\u00f3n de alimentos desacostumbrados y una secreci\u00f3n, flujo bilioso y una enfermedad peligrosa.\u201d (<em>Sobre la dieta<\/em>, III, 93).<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Cuando hay mucha humedad (por el cambio de clima) en el cerebro se presentan enfermedades como la locura, y la visi\u00f3n no permanece estable por el exceso de agua. Cuando el cerebro se calienta, corrompi\u00e9ndose por la bilis a trav\u00e9s de la sangre, se sufre de espantos y temores, y se ven en sue\u00f1os im\u00e1genes aterradoras. Los enfermos gritan y son peligrosos, desvar\u00edan y hacen cosas absurdas. Cuando no es la bilis sino la flema la que sube al cerebro, enfri\u00e1ndolo, los enfermos est\u00e1n tranquilos y no alborotan (<em>Sobre la enfermedad sagrada<\/em>, 18), pero se angustian, tienen insomnio y se deprimen sin motivos.<\/span><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"864\" height=\"720\" src=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/75233354_968944513462090_3104782981550571520_n.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-147\" srcset=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/75233354_968944513462090_3104782981550571520_n.png 864w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/75233354_968944513462090_3104782981550571520_n-300x250.png 300w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/75233354_968944513462090_3104782981550571520_n-768x640.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 864px) 100vw, 864px\" \/><figcaption><span class=\"has-inline-color has-black-color\">[1932] Vampyr. Carl Theodor Dreyer.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">En las cartas pseudo-hipocr\u00e1ticas se analiza el comportamiento de Dem\u00f3crito como tipo melanc\u00f3lico. All\u00ed se dice, seg\u00fan los comentarios de la obra, que los de este tipo de car\u00e1cter son taciturnos, solitarios y buscan lugares desiertos. Algo que, por ejemplo, Hip\u00f3crates refiere a los que sufren de v\u00e9rtigos, pues gustan de la soledad y padecen sue\u00f1os profundos (Aforismos, ap\u00e9ndice, 8). La melancol\u00eda se ha asociado, as\u00ed, a la idea de la locura bajo estos postulados. Si nos remitimos a Dem\u00f3crito, uno de sus fragmentos habla sobre la poes\u00eda y la locura: \u201cNo puede haber un buen poeta sin un enardecimiento de su esp\u00edritu y sin un cierto soplo como de locura.\u201d (frag. 17). Lo extra\u00f1o de esto es que Dem\u00f3crito se trate como de tipo melanc\u00f3lico cuando la antig\u00fcedad lo situaba como una contrapartida a Her\u00e1clito (Bernab\u00e9, p. 327). Incluso cuando dijo: \u201cLa tristeza ingobernable de un alma paralizada por ella, sac\u00fadetela con la ayuda de la reflexi\u00f3n.\u201d (fr. 290).<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">La melancol\u00eda, como el letargo (<em>l\u0113th\u0113: olvido, y \u00e1rgos: inactivo; sue\u00f1o profundo y duradero)<\/em> y la epilepsia, son consideradas como enfermedades mentales. Esto tiene que ver con las cantidades de agua y fuego que hay, y c\u00f3mo se unen o separan, en la constituci\u00f3n humana: \u201cSi a\u00fan m\u00e1s el agua est\u00e1 dominada por el fuego, semejante alma es demasiado vivaz y es forzoso que tenga pesadillas. A \u00e9stos los llaman mani\u00e1ticos, puesto que est\u00e1 muy pr\u00f3ximos a la locura.\u201d (<em>Sobre la dieta<\/em>, I, 35). La melancol\u00eda tambi\u00e9n se entiende como una consecuencia de cambios clim\u00e1ticos, la cual se presenta durante la primavera por el calor, tambi\u00e9n la locura y la epilepsia (Aforismos, 20), pero tambi\u00e9n puede darse en oto\u00f1o, por eso vemos tantas pinturas sobre el tema que se ambientan en dichas estaciones.<\/span><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"933\" height=\"700\" src=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Amanecer-de-otono-1910.-Jakub-Schikaneder.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-148\" srcset=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Amanecer-de-otono-1910.-Jakub-Schikaneder.jpg 933w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Amanecer-de-otono-1910.-Jakub-Schikaneder-300x225.jpg 300w, https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2021\/04\/Amanecer-de-otono-1910.-Jakub-Schikaneder-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 933px) 100vw, 933px\" \/><figcaption>Amanecer de oto\u00f1o, 1910. Jakub Schikaneder.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">La relaci\u00f3n entre la melancol\u00eda y la locura es ambigua en los tratados hipocr\u00e1ticos, pero puede decirse que la conexi\u00f3n est\u00e1 en la subida de la sangre a la cabeza. No obstante, tambi\u00e9n, por ejemplo, cuando en las mujeres se les concentra sangre en sus pechos, eso llevar\u00e1 tambi\u00e9n a la locura (Aforismos, Secci\u00f3n quinta, 40). Son estos movimientos de los fluidos, como se mencionaba al inicio, a los que deben prestarse atenci\u00f3n. A los melanc\u00f3licos hay que purgarlos por arriba, pues puede ser un estado mortal<em>, y si se producen hemorroides en este proceso de purga es un buen s\u00edntoma, ya que supone la extracci\u00f3n de las enfermedades que no solo se hac\u00edan mediante purgas (utilizando, a veces, el el\u00e9boro) y los sangrados, sino que tambi\u00e9n, por ejemplo, cuando la fiebre hac\u00eda delirar al enfermo, se consideraba que el mismo los sanaba, pues expulsada la fiebre como si de un sudor se tratase. Si el estupor que llevaba a los delirios iba acompa\u00f1ado de risa, era bueno y seguro, si iba acompa\u00f1ado de seriedad, era casi mortal. (Aforismos, <\/em>Secci\u00f3n sexta, 53). Respecto a la melancol\u00eda, era peligroso cuando se supuraba con convulsiones o con ceguera (<em>Aforismos, <\/em>Secci\u00f3n sexta, 56).<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Lo espec\u00edfico de la melancol\u00eda estaba en que era un miedo o tristeza que duraba mucho tiempo (Aforismos, Secci\u00f3n sexta, 23). Al melanc\u00f3lico (malancholik\u00f3n, relativo a la bilis negra) la lengua se le quedaba de repente sin fuerza, o partes del cuerpo se le paralizaban (Aforismos, Secci\u00f3n s\u00e9ptima, 40). Esto habla ya de un tipo espec\u00edfico de persona, casi como una cualidad (Epidemias III, 14). Sobre ello, llama la atenci\u00f3n que se hable, en este texto y por primera vez, de un esp\u00edritu melanc\u00f3lico, cruzando a un aspecto que no solo tiene que ver con una afecci\u00f3n f\u00edsica sino con un estado emotivo. Tal afirmaci\u00f3n se encuentra en el tercer libro de las Epidemias, donde el m\u00e9dico atiende a una mujer desalentada que yac\u00eda enferma luego de un parto. Esta mujer presentaba s\u00edntomas como orina negra, insomnio, accesos de ira, inapetencia y malestar general (Epidemias III. Diecis\u00e9is enfermos, 2).<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Referencias<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Bernab\u00e9, A. (trad.). (2016). <em>Fragmentos presocr\u00e1ticos: de Tales a Dem\u00f3crito<\/em>. Alianza Editorial.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span class=\"has-inline-color has-black-color\">Hip\u00f3crates. (2015). <em>Tratados<\/em>. <em>Juramento. Sobre la ciencia m\u00e9dica. Sobre la medicina antigua. Sobre la enfermedad sagrada. El pron\u00f3stico. Sobre los aires, aguas y lugares. Sobre la dieta en las enfermedades agudas. Sobre la dieta. Aforismos. Epidemias I y III<\/em>. Ed. Gredos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[\u2026] la mayor\u00eda de la gente, una vez que han o\u00eddo al primero que dio explicaciones sobre algo, no aguardan a los que luego comentan sobre el tema, sin advertir<span class=\"more-button\"><a href=\"https:\/\/visiones.uniandes.edu.co\/rruizv\/2021\/02\/20\/hola-mundo\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\">Corpus Hippocraticum. 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